Se trata del primer fallo judicial de esta clase en la historia de Tierra del Fuego y uno de los primeros a nivel nacional, que tuerce la legislación actual que solo permite elegir entre dos opciones a la hora de definir el sexo, entre varón o mujer.

Justamente ese había sido el argumento del Registro Civil de Tierra del Fuego para, en junio de este año, rechazar el petitorio de esta persona de 25 años y progenitor/a de un niño de 6, quien había requerido dos cosas.

No binario es uno de los muchos términos utilizados para describir a las personas cuya identidad de género no es completamente masculina o femenina. Las personas que no son binarias también pueden usar otros términos como “género no conforme”.

Pero el caso Shanick no es el primero en el país. En noviembre de 2018, el Registro Civil de Mendoza hizo lugar a la solicitud de dos personas que requirieron “el reconocimiento legal de su identidad de género autopercibida” y la correspondiente rectificación, pidiendo que en su partida de nacimiento y DNI «no se consigne sexo alguno”.

La resolución con fecha 1 de noviembre de 2018 lleva la firma del Director del Registro Civil, Enzo Javier Rizzo, y exige que se labre una nueva partida de nacimiento en la que el campo de sexo será completado con una línea.

La Resolución N°420 explica que la Ley de Identidad de Género reconoce de forma expresa el derecho de toda persona al reconocimiento de su identidad de género, al libre desarrollo de su persona conforme a ella y a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad. Por otro lado, el pedido mencionado lo respalda la Constitución Nacional y los Tratados de Derechos Humanos.

«El Estado, en su calidad de garante de la pluralidad de derechos, debe respetar y garantizar la coexistencia de individuos con distintas identidades, expresiones de género y orientaciones sexuales, para lo cual debe asegurar que todas ellas puedan vivir y desarrollarse con dignidad y respeto», argumentaron en un escrito.

En Buenos Aires sucedió algo por el estilo. En marzo de este año, Lara María Bertolini le solicitó a la Justicia que se respetara su real identidad de género en su partida de nacimiento y DNI: «Femineidad travesti». La jueza nacional en lo civil Myriam Cataldi falló a su favor: «Es una cuestión de derechos humanos», argumentó.

El fallo sienta precedente en la Ciudad de Buenos Aires. La jueza Cataldi manifestó que «en el campo reservado para el sexo, deberá consignarse ‘Femineidad travesti’, en lugar de ‘Femenino’».  Además se ordenó al Registro Civil que debe resolver estos casos por vía administrativa poniendo una multiplicidad de marcadores como opciones de género.

Lara Bertolini tiene 48 años, cuando el promedio de vida de las personas trans es de 35. En la actualidad, Lara trabaja en la Procuración General de la Nación. Además es una reconocida activista trans de la Colectiva Lohana Berkins y luchó varios años para que se le reconozca su identidad.

Fuente: Tiempo Fueguino